Trabajar en Bélgica

Belgie

Contrariamente a lo que muchos puedan pensar, en cuestiones de empleo y desempleo, Bélgica es un país de mitos y contrastes.

1. El paro también existe

En primer lugar, la mayor parte de los inmigrantes que se aventuran a cruzar sus fronteras llegan a Bélgica pensando (equivocadamente) que todo es juego y alborozo en la Europa prometida… Error, Bruselas es una de las capitales europeas con mayor índice de paro juvenil, son otras regiones del país las que equilibran la balanza de empleo.

Pero que no cunda el pánico, Bruselas también es una de las regiones más ricas, y eso se traduce en oportunidades: oportunidades de emprender, de encontrar trabajos temporales bien remunerados y en general, de sobrevivir mientras encontramos nuestro trabajo “ideal”.

Además, las cifras de paro belgas son algo surrealistas, especial- mente si tenemos en cuenta que las prestaciones de paro de larga duración son un lujo comparadas con las de la mayoría de países del mundo. Tampoco debemos olvidar que la población de Bruselas-Capital crece dos veces más rápido que la del resto de regiones del país, y también es la más joven (casi un tercio de la población bruselense tiene menos de 25 años).

Otro dato: el empleo en Bruselas se centra esencialmente en el sector servicios, que además emplea a trabajadores altamente cualificados. Casi un puesto de trabajo de cada dos está ocupado por un diplomado superior. Esto genera al mismo tiempo un problema de so- bre-cualificación y cierta exclusión laboral de los poco cualificados. Sin embargo, Bélgica también es un país que genera una gran movi- lidad laboral y cuenta con un flujo constante y aceptable de creación de empleo.

A continuación repasaremos al- gunas de las claves que todo so- licitante de empleo debería saber, y que por alguna extraña razón, el mundo se empeña en ocultarle :

2. Los idiomas

Cuando la búsqueda de empleo se estanca, muchos se decantan por continuar formándose. Y los idiomas son siempre una buena opción.

En cualquier caso, antes de embarcarse en una cruzada políglota ad infinitum, es bueno plantearnos cuál es nuestra mejor opción: si necesitamos encontrar empleo a corto o medio plazo, si merece la pena perfeccionar un idioma en el

que ya tenemos competencias, o si una nueva lengua puede abrirnos opciones más sólidas en el futuro próximo.

Los cursos de neerlandés son de los más solicitados por los inmigrantes desempleados en Bélgica, gracias, en parte, a la fuerte promoción que se hace desde las instituciones, que defienden el aprendizaje de esta lengua como una de las maneras más efectivas de integrarse en el mercado laboral.

El francés le sigue muy de cerca, en parte porque muchos de los que llegan al país tienen conocimientos de esta lengua y también porque es uno de los idiomas más utilizados internacionalmente.

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